No gustas de halagos
actúas como felino...
¿Eres estado del alma o raíz de la materia
incrustada con firmeza al todo?
Sólo sé que ruedas suavemente por nuestras pisadas,
confundiéndote a nuestros aromas y colores
como vecina del amor y la paz
pero aún así indefinible...
vagando en los silencios como oleaje distante.
Indefinible es tu ciclo de vaivenes que se complementan y se desvanecen,
como si no existieran
(ni existieras)
como si se perdieran en tus cauces
(navegantes cansados)
buscándote también,
locos como nosotros
casi siempre (o a veces)
nunca por completo llenos de ti...
¡Oh etérea musa de los duendes perdidos!
Segundo plano del cosmos que por siempre esperaremos
aún sin saber cuándo ni cómo.


