
Entre las hojas secas
el tiempo retrata sirenas o cisnes de colores
peces o aves abrazadas en libertad...
Pero las tomamos para sentir su crujir de cemento...
¡Somos tan vulnerables y nos creemos invencibles!
El corazón es nuestra capa de oxono
la linterna
el faro encendido.
Un rato en tu remanso, vida, y luego esparcidos navegando sin ruta...
No siempre sabemos hacia dónde vamos...
¡Como las hojas secas...!
Andamos inclinados y de raíz
desollando nuestros poros
deseando la caricia
cantando con el roce
y después...
¿¿¿quién sabe del después!!!
Muchos días y segundos nos enseñan a esperar
y a calzar en este mar...
Inexplicable ciclo nos amarra a voluntad o sin ella
y estamos ahora,
simples y frágiles...
¡Como las hojas secas!




