jueves, 14 de agosto de 2008

Releyendo La llama doble, sobre amor y erotismo, de Octavio Paz

A propósito de un trabajo de literatura, que llevo tiempo haciendo, he descubierto la belleza y ambigüedad del amor platónico, un escalón para entender el amor como tema universal. Según Platón en el diálogo Socrático con Diotima, el amor es aquello que conduce al ser humano hacia la belleza, puesto que cuando eres tocado con su magia, se produce un estado de ensoñación capaz de trasladar dicha belleza a todo tu entorno, dice Platón en el diálogo:

“El amor es el camino, el ascenso, hacia la hermosura: va del amor a un cuerpo solo, al de dos o más; después al de todas las formas hermosas y de ellas a las acciones virtuosas y de las acciones a las ideas y de las ideas a la absoluta hermosura” (Paz, 1993:45)

Entonces el amor sería el camino hacia la inmortalidad, y significaría el encuentro indistinto de la belleza en una y cualquier cara hermosa, es decir, ver la belleza sólo en sí misma, por su presencia, para tomarla y ascender, sin mirar el fondo de esa cara. Por eso dice Paz (Ibíd.: 46) que más que tratarse de amor como lo entendemos nosotros, se trata de una sublimación del acto de amar, tomándolo como una experiencia eminentemente personal y en solitario donde no importa el otro sino el ascenso del propio yo.

Una noción más contemporánea del tema y menos platónica, nos la ofrece Paz al hablarnos del amor como eucaristía, puesto que amar sería también un acto de reconocimiento de uno en el otro a través de la unión que ocurre libremente y con la gracia de Eros. A través del amor se llenaría el vacío de la vida, se alcanzaría esa magia, esa chispa producto de la unión, pero también se lograría la plenitud de la presencia en dos: amor sería completud no soledad, y además significaría trasgresión tanto de la tradición platónica como de la cristiana.

El amor conduce a nuestro cuerpo hacia cada uno de los “atributos del alma”, sin sentirnos pecadores por ello. Se deja a un lado la noción fatídica que lo considera una prisión, para simplemente aceptarlo y sentirlo como el medio propicio para transmitir la esencia de lo que somos, al otro. Dice el ensayista mexicano (Ibíd.: 130), “el amante ama el cuerpo como si fuese alma y al alma como si fuese cuerpo”, tornándose ambos en una mezcla de tierra y cielo, esta es la subversión de la que habla Paz: los amantes transformados en un sistema solar donde ambos giran para completarse y volverse más humanos. Según el autor (Ibíd.: 131), si amamos alcanzamos la inmortalidad pero en compañía, el amante es capaz de eliminar la limitación del tiempo y de la muerte. El amar nos convierte a todos en seres especiales y sublimes, y, los poemas lo expresan mucho mejor:

Amor
Palabra de crecimiento
Te hallo en los andamios distantes sin presentirlo
Estupenda marcha hacia el infinito
¿Cómo negarme a tu presencia?
Lo eres todo
Lo puedes todo:
Aún aquellos vuelos hacia lugares mágicos…
Recurro a ti sinceramente,
Guíame y arrópame, lucero ardiente del espíritu:
Amado Amor…

9 comentarios:

Nómada planetario dijo...

Palabras que se derraman como un torrente desde las alturas, para inundar un valle predispuesto a ser anegado.
Muy sentido el verso.

Canto y vida. dijo...

Gracias nómada. ¿Qué puedo decirte?... para mi el amor es la actividad y actitud humana más especial, cuya corriente fluye para hacernos cercanos a los dioses. Un abrazo para ti, amigo.

Maria Coca dijo...

Interesante texto sobre un autor que ha aportado mucho al mundo literario. Me gustó.

Besosss

utópico dijo...

Justo encontré este ensayo hace unos días en una librería. Lo leeré muy pronto, me gusta mucho Paz, creo que es uno de las figuras literarias más sobrias del siglo XX. Me gusta mucho el análisis que haces, con respecto a la obra, y la conclusión y cuestionamientos que el ensayo ha provocado en tu perspectiva, y en tu comprensión del amor.

Creo que el amor, si es trasgresión, si se arriesga, es una caída constante, y al mismo tiempo un resurgir, una agresión al desamparo y la soledad. No creo sin embargo que el amor “trata de una sublimación del acto de amar, tomándolo como una experiencia eminentemente personal y en solitario donde no importa el otro sino el ascenso del propio yo.” No creo que sea una experiencia eminentemente personal. Creo que el amor, es una de las pocas oportunidades en las que los seres humanos podemos verdaderamente dejar de ser eminentemente individuos, y nos convertimos en una unión con el otro, se desencadenan todas nuestras individualidades para fundirse en una universalidad de sensaciones, sentimientos, ilusiones, pasiones, locuras, y porque no, frustraciones. Pero no creo que sean individuales, sino compartidas, al menos mientras el amor es vivido, y no se lo vive todo el tiempo (incluso cuando uno está enamorado), porque la vida tiene sus otras peculiaridades, pero cuando se vive el amor, uno deja de ser uno y se convierte en somos. Algunos argumentan, que esto no es cierto, que uno hace todo por el ser amado, buscando la satisfacción personal, pero no creo que sea cierto, creo que en muchas oportunidades, podemos olvidarnos de nosotros mismos para darnos en nuestra totalidad.

Bueno, sin más que decirte, sólo felicitarte por la reflexión, y por construir el dialogo.

Un abrazo!!

Canto y vida. dijo...

Gracias María, me agrada mucho tu visita. Y te digo que me apasiona mucho este tema, y la forma como Paz lo expone. Es hermoso.
Un abrazo, amiga.

Canto y vida. dijo...

Gracias Utópico, qué bueno tu comentario. A propósito del tema debo decirte que es casi un camino escabroso y estoy en total acuerdo contigo, al amar necesariamente te conectas con el otro no sólo a nivel de los cuerpos sino también tu alma se vuelve una. Que bueno que encontraste el ensayo, yo lo tengo fotocopiado, resulta que estoy realizando mi trabajo de grado basado en la canción de protesta y estoy trabajando con Alí Primera, imaginate, pero es muy difícil el análisis de las canciones que tocan esta temática amorosa...Cualquiera pensaría que estos artistas sólo alzaron el estandarte de una bandera de lucha pero no, hay toda una gama de tonalidades humanas en sus mensajes, por ejemplo, la canción "Estar cerca del riachuelo" es un hermoso poema de amor:

"Quisiera besar tu cuerpo
y estar cerca del riachuelo
y calmar en tu agua fresca
mi locura de sediento
porque anduve mil caminos
siempre en busca del amor
como las aves que vuelan al sur
y siempre con alma de un sembrador..."

VUELVO AL SUR.. dijo...

Que bonito artículo. No pensé encontrar algo tan profundo y tan real. Para todos el tema del amor es algo mucho mas superficial (me gusta, me enamoro y ya), pero no nos detenemos a sentir todo esto que mencionas acá.
Es muy cierto todo esto, muy real, aunque intangible.
Felicidades por el artículo.
Roberto.

Canto y vida. dijo...

Gracias Roberto, tenía tiempo que no sabía de ese sur tan amable. Muy interesante tu comentario y me agrada mucho tu visita.

Máximo Ballester dijo...

Lucero ardiente del espíritu: está todo dicho. Me encanta Octavio Paz.
Qué buena tu nota, tan clara, preciosa de veras.

Gracias por tu visita y comentario.
Un abrazo.


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